La enmienda más destacada es que por primera vez en la historia del deporte en este país” se incorpora la limitación de mandato -a un máximo de tres años- en los órganos de dirección de las federaciones, de manera que sus presidentes dejarán de ser vitalicios, igual que tendrán que tener un código de buen gobierno. El portavoz de Podemos en la comisión parlamentaria de Turismo y Deporte, David Moscoso, ha celebrado estos logros: “Es una ley que gracias a nosotros tiene más vocación de servicio social. Y de hecho, es la primera vez que una ley de este tipo en todo el país reconoce la función social del deporte“.