La Batalla de los Sexos continúa hoy y ahora. Y debemos hacer algo

La Batalla de los Sexos continúa hoy y ahora. Y debemos hacer algo

Ya lo habéis visto en las nuestras redes sociales y en prensa. Y queremos seguir agradeciendo a Fox el haber confiado en la AMDP para que pudiéramos ser parte del estreno de la película La batalla de los sexos (Valerie Faris y Jonathan Dayton, 2017). Aquí tenéis el trailer por si te los perdiste.

En Madrid, organizamos un photocall al que vinieron muchas deportistas, muchas periodistas,muchas gestoras y sobre todo muchas amigas y amigos que no quisieron perderse el momento. La alegría tiene que ver también con la seriedad del momento que estamos viviendo en este país. Seguimos sin una ley, y parece que a este paso de legislatura, seguiremos sin ella. Los partidos políticos que tienen poder de ejecución están parapetados en los escándalos de corrupción que campan a sus anchas por todos los juzgados.

Así nos va. El momento Villar sigue copando titulares y continúa la procesión de escándalos federativos y dineros públicos que nos limitan en el ejercicio de nuestras carreras deportivas. Viendo la película, muchos de los diálogos, de los comentarios de los productores siguen estando, desafortunadamente, vigentes en el día de hoy.

Volvemos a agradecer a la 20th Century Fox que haya tomado una historia de una mujer deportista que nos ayudó a cambiar el curso de la igualdad. Billy Jean King tuvo el valor, las agallas y la osadía de enfrentarse al matrix y cambiar la raíz del problema. Salió del parapeto institucional copado por el hombre blanco para formar sus propio circuito de tenistas profesionales donde todas las deportistas cobraban lo mismo.  La batalla de los sexos, nos cuenta nuestra historia. Esa que tenemos oculta y que apenas nadie conoce. Por eso es importante sacar a la luz la historia de quienes somos y porqué estamos aquí.

Hoy seguimos contando con la WTA. La Woman Tennis Assotiation como un referente de igualdad dentro del deporte.  Es de los pocos deportes donde la mujer cobra en sus torneos más importante lo mismo que los hombres. Y aunque algunos nos sigan tratando de convencer que las mujeres no tenemos audiencia, seguimos pensando que están equivocados. Nos falta el espíritu de lucha en común. Nos sigue faltando el liderazgo y el equipo en la pelea por la igualdad. Nos falta un poco más de creer en que esta batalla por la igualdad no la vamos a poder ganar solas.

El deporte y la igualdad sigue siendo la batalla pendiente. Como la Ley del deporte. O la de la igualdad. O la brecha salarial. Según los últimos informes que circulan por Davos, parece que la igualdad llegará dentro de unos 150 años. Y así será, o como nos lo fían tan largo, ¿será una estrategia para dejar de pelear? Debemos revelarnos. Debemos hacerlo y poner sobre la mesa la discriminación constante que vivimos en la vida y en el deporte. Quizá nosotras mismas deberíamos de empezar de hacer el ejercicio de mirar a nuestro alrededor y ver. Tomar conciencia de cómo es nuestra vida y cçomo sería si no fuésemos nosotras mismas. ¿Y si fuésemos como los hombres? Con las mismas oportunidades y salarios. Y la misma capacidad en la toma de decisiones que afectan a nuestras vidas.

Necesitamos ganar este partido y todos los que vengan.. Y no podemos hacerlo solas. Sólo un dólar para cambiar la historia del tenis femenino. Una historia que nos fué contada muchos años después. Ahora ya lo sabemos. Y no hacer nada nos convierte en cómplices. Tienes que hacer algo y lo sabes. Pelea juntas. Por ti y por todas. Pelea. Tenemos pelota de partido.

 

¿Hacemos leyes para cumplirlas o para protegernos de su incumplimiento? Caso RFEF

¿Hacemos leyes para cumplirlas o para protegernos de su incumplimiento? Caso RFEF

Como cada vez que traemos un artículo de María José López, tenemos que ser precisos en la lectura para poder entender el entramado de los vericuetos jurídicos.

La ley, la legalidad, sus múltiples interpretaciones, valoraciones o incumplimientos esquivos nos abruman, aburren, indignan y sobre todo, merman nuestra capacidad de ser efectivos y honrados. Hay mucho esquiva, mucho encubrimiento y mucho favor que se debe. Cumplir la ley o incumplirla, esa es la cuestión. Demasiadas interpretaciones y pocas sanciones.

Esto nos lo ha demostrado el sonado caso de la RFEF con Villar a la cabeza y ahora descabezado. Hablando con una representante del fútbol femenino a quien aprecio y valoro su trabajo, me sorprendía ver énfasis de su defensa sobre la cuestión de quien era más villano. Entre Villar y Tebas, la pregunta que puse sobre la mesa acabó inmediatamente con la defensa de uno sobre otro. ¿Qué han hecho por el fútbol femenino alguno de los dos en estos largos años de reinados?

Las leyes son las que marcan el marco jurídico de protección y garantías de toda la ciudadanía. A todas luces insuficiente, han sido demostrados muchos de los usos y abusos de los dineros públicos que en  manos de gestión privada se pasan  la igualdad por el mayor de los olvidos.

Así que, prestemos atención a las reglas del juego, y miremos que estamos haciendo y quien está garantizando que se cumplan las normativas. ¿Hacemos leyes para cumplirlas o para protegernos de su incumplimiento? ¿Todo vale? ¿A quién le interesa para no denunciar antes?

 

……….

¿Un código ético, o más estético: RFEF?

La formalidad de una sociedad crecida en democracia, y ávida de buenas costumbres y una ética apesadumbrada ha acelerado reformular sus instituciones y organizaciones de código éticos para dar credibilidad real a esa generalidad de estructura democrática. Y en esto, vinieron los Estados y elaboraron, además de sus códigos penales, sus leyes de trasparencia para vehiculizar buena práxis y mejores comportamientos.

 

Y en esta dirección, las organizaciones privadas, de toda índole han hecho lo mismo. Dadas las circunstancias y en el medio que escribo, hoy quisiera referirme, por lo convulsa de la situación a una institución deportiva, con soberanía y autonomía como es el caso de la Real Federación Española de Fútbol.

 

Y en este sentido indicar que la Comisión Delegada de la Asamblea General de la RFEF aprobó por unanimidad, el 28 de  enero de 2015, su Código Ético en el que define los valores esenciales de comportamiento y conducta en el seno de dicha institución. Un código ético que establece la obligatoriedad de adherirse a todos los que la componen.

 

Y en este sentido señala su preámbulo que “deberán igualmente renunciar a todo acto o actividad que perjudique dichos principios y objetivos. Respetarán, como máxima, el deber de lealtad hacia la FIFA y la RFEF, las Confederaciones, las Asociaciones, las Ligas y los Clubes, y deberán representar a estas entidades y comportarse hacia ellas con honestidad, dignidad, decencia e integridad”.

 

Destinando al Comité Jurisdiccional de la RFEF como el  órgano competente para desempeñar las funciones de aplicación del Código Ético, a través de una sección específica, especializada en la materia y configurada de acuerdo con el Código Ético de la FIFA, adecuado a la legislación española. Con dos instancias la decisoria y la de instrucción.

 

En ese mismo preámbulo se insiste en la alta responsabilidad de velar por la integridad y, muy importante, reputación del fútbol. De ahí que se insista en el concepto de proteger la imagen. Y es en este aspecto, el reputacional en el que anda enclavada la RFEF, y en el que una debiera preguntarse si ha tocado o toca haber actuado en el momento actual, en el que en el sumario demasiadas voces e intrigas o comportamientos parecen poder ser causa de aplicación del mismo, – marco de regulación-, definitorio de los valores esenciales de conductas, promovido desde el seno de la propia FIFA.

 

En el desarrollo del texto articulado, el artículo primero, insiste en ese concepto de aplicar sobre conductas que perjudiquen la reputación del fútbol, singularmente cuando ese comportamiento es ilegal, inmoral o carente de principios éticos. Por lo que una se pregunta si la aplicación del mismo no podría haber surtido efecto, y haber constituido causa efecto de decisiones en evitación de una intervención pública o inhabilitación temporal de terceros, por lo que consecuentemente nos interpela hacia hasta qué punto el código ético, es más un ejercicio estético, que un instrumento de corrección de legalidad o de comportamientos nada ejemplarizantes. 

 

De hecho, en su artículo 2, en relación con el punto tercero del preámbulo engloba a los sujetos sobre los que actúa ese código ético y quedan bien claro y referenciado:  “Oficial: Todo miembro de un órgano de gobierno, junta o comisión, árbitro y árbitro asistente, gerente deportivo, director deportivo, entrenador y cualquier otro responsable técnico, médico o administrativo de la RFEF, FIFA, Confederación, asociación, liga o club, así como todos aquellos que forman parte de la organización federativa según se establece en los Estatutos de la RFEF (excepto los futbolistas)”. Que luego queda incorporado estos últimos por mor del artículo segundo de los estatutos.

 

Continuando con las prescripciones del código ético, en su artículo décimo tercero, relata el iter de conducta que han de velar como elemento de cumplimiento del propio texto:

 

Artículo 13. Reglas generales de conducta 

2. Las personas sujetas al presente Código se obligan a observar toda la legislación vigente, así como la reglamentación de la RFEF, en la medida que les atañan. 

3. En el ejercicio de sus funciones, las personas sujetas al presente Código adoptarán un comportamiento ético. Asimismo se comportarán y actuarán de forma completamente digna, auténtica e íntegra.

4. En el ejercicio de sus funciones, las personas sujetas al presente Código no deberán abusar de ninguna manera de su cargo, en especial para obtener beneficios propios o ventajas personales.

Esto como principio vector de lo que se deduce de la aplicación del código ético, pero como aquí, y desde luego no es mi intención, por el concepto de presunción de inocencia y de veracidad, de señalar sobre lo que está sub júdice, lo que sí asombra, en el organigrama y el espíritu crítico de una organización como es la RFEF, es la corresponsabilidad y compromiso de los que la componen en ese deseo de cumplir con los parámetros establecidos sobre lo que es la protección de una conducta reputacional. Y en esta dirección, nos encontramos con el artículo dieciocho, bajo el epígrafe de la obligación de denunciar, cooperar y rendir de cuentas:

 1.-Las personas sujetas al presente Código deberán denunciar de inmediato cualquier posible contravención del mismo ante la Secretaría de la Sección de Ética del Comité Jurisdiccional.

2. A solicitud de la Sección de Ética del Comité Jurisdiccional, las personas sujetas al presente Código tienen la obligación de contribuir a la clarificación de los hechos o el esclarecimiento de posibles contravenciones y, en particular, de rendir cuentas sobre sus ingresos y presentar la evidencia solicitada para su inspección.

Por lo que siguiendo con la teorización de la capacidad de autogobierno de la institución, resulta extraño como mínimo la no puesta en funcionamiento de este artículo, y menos si son tantos, los que parecen que no estaban de acuerdo con este tipo de praxis. Praxis, que más adelante, en el artículo diecinueve se describen, bajo el concepto de conflicto e intereses.

Artículo 19. Conflicto de intereses 

 1.- Al formar parte de la RFEF, o antes de su elección o nombramiento, las personas sujetas al presente Código deberán dar a conocer todo interés que pueda estar relacionado con las funciones que ejercerán y las competencias que asumirán.

 2. Las personas sujetas al presente Código deberán evitar situaciones que puedan crear un conflicto de intereses. Un conflicto de intereses puede surgir si las personas sujetas al presente Código tienen, o dan la impresión de tener, intereses privados o personales que perjudiquen el cumplimiento de sus obligaciones de manera independiente, íntegra y resuelta. Se entiende por intereses privados o personales toda posible ventaja que redunde en beneficio propio, de parientes, amigos o conocidos

Aún más, para los que la aplicación de este código pudiera resultar insuficiente, se trae a colación, lo que en penal podría ya actuar de forma inmediata, y que desde el código ya se vislumbra, y es lo relacionado con conductas de tipificación, cohecho y corrupción:

Artículo 21. Cohecho y corrupción 

1.- Las personas sujetas al presente Código no deberán ofrecer, prometer, dar o aceptar  beneficio personal o económico indebido, ni de cualquier otra índole, a fin de conseguir o mantener un negocio o cualquier otro beneficio deshonesto de cualquier persona de la RFEF o ajena a esta. Tales actos están prohibidos, indistintamente de que se lleven a cabo de forma directa o indirecta a través de intermediarios o en colaboración con intermediarios o partes vinculadas a estos últimos, tal como se define en este Código. En particular, las personas sujetas al presente Código no deberán ofrecer, prometer, dar o aceptar ninguna ventaja económica indebida, ni de cualquier otra índole, por la ejecución u omisión de un acto relacionado con sus actividades oficiales y contrario a sus obligaciones o que recaiga en su discreción. Toda oferta de tal tipo deberá notificarse a la Sección de Ética del Comité Jurisdiccional, so pena de sanción.

2. Está prohibido que las personas sujetas al presente Código malversen fondos de la RFEF, independientemente de que lo hagan directa o indirectamente a través o en colaboración con intermediarios o partes vinculadas a estos últimos conforme a lo estipulado en el presente Código.

3. Las personas sujetas al presente Código deberán abstenerse de ejercer o tratar de ejercer toda actividad, o de adoptar un comportamiento que pudiera interpretarse como una conducta inapropiada o pudiera despertar sospechas de ello, tal como se describe en los apartados precedentes.

 

¿Qué viene a significar todo esto?

 

Pues algo que a veces algunos juristas describimos como textos articulados por la estética del momento, pero sin capacidad interna de aplicación de las propias organizaciones. Y lo más grave aún que encierra la arbitrariedad de unas omisiones que no sólo afectan al que parece ser el máximo responsable, sino a la propia capacidad regeneradora de la Institución.

 

Y al final de todo ello, acaba de unos episodios de intervención pública, cuando se tienen instrumentos para hacer frente a este tipo de comportamientos, que si son como los que se señalan, tienen cabida, ya en una primera instancia en la aplicación de este código ético. Y además, aviso a todos, la aplicación del mismo es obligación y derechos de todos los que conforman la RFEF. Y todo ello, con más de dos años ya de vigencia de este código.

 

María José López González

Abogada

España NO Compite

España NO Compite

Os pasamos la carta que le hemos hecho llegar al Secretario de Estado para el Deporte y de la cual a fecha de hoy seguimos sin respuesta.

No sabemos el por qué, y sabiendo que iba a ser aprobado en los PGE tan y como nos dijo en una reunión en el CSD Susana López y el director general de Deportes Jaime González Castaño. Fuimos hasta su despacho a pedirle que España Compite no se cayera. Que era un programa básico para la financiación de las deportistas en España. No dijeron que íbamos a irnos muy contentas, que no nos preocupásemos que España Compite seguía. Teníamos que haber preguntado cuando y cómo.

No sabemos porqué les pilló desprevenidos y sin saber cómo se iba a hacer. Quizá un corta pega de los mismos formularios que el programa lleva usando hubiese sido una rápida solución para poder empezar a usar el programa de mecenazgo. Tenemos muchas deportistas esperando poder usar ese programa, Muchas familias que esperan poder ser beneficiarias fiscalmente ya que están apoyando el deporte. Hay vida deportiva que se puede patrocinar más allá de IBERDOLA.

Hemos hablado con el Grupo Parlamentario del PSOE que ha realizado en el Congreso de los Diputados la pregunta pertienente. Estamos a la espera, como las deportistas, empresas y personas físicas que se benefician de este programa para poder competir. España NO compite. Y nadie sabe por qué.

 

 

 

Feliz Cuatro de Julio. Feliz Cumpleaños AMDP.

Feliz Cuatro de Julio. Feliz Cumpleaños AMDP.

Hemos pasado un año de aprender que el deporte femenino sigue necesitando mucha atención. Demasiados retos para las más de 771.746 mujeres deportistas federadas en nuestro país. Somos el 21,5% frente a  los 78%  2.814.387 de licencias masculinas. En los cuadros técnicos, los datos no existen o son irrelevantes. Este es  país que no quiere mucho a sus mujeres. Lo hemos comprobado este año donde muchas de vosotras os acercáis a la AMDP para contar que las cosas, no van bien. Que después de la foto de la medalla,  la realidad se muestra oscura.

Este año hemos aprendido que ser medalla olímpica no garantiza una continuidad en al carrera deportiva. Y llegar hasta conseguir ese puesto entre las mejores del mundo, después del esfuerzo y del sacrifico, de ser Marca España y de llevar a lo más alto cualquier carrera deportiva, no es garantía de nada. Tampoco lo es la copa del mundo, ni de Europa… y eso si ganas. Y si no? Y si te lesionas?

Tenemos demasiados frentes a los que seguir atacando con fuerza. Una ley del deporte de este siglo XXI donde la igualdad 50-50 sea un hecho y no un titular. Unas políticas audaces capaces de desmontar el abandono de las mujeres en el deporte. Unas leyes que acaben con la corrupción y con la mala gestión de las federaciones. Unos medios de comunicación públicos que corten desde ya el abuso sistemático de los canales de televisión para exhibir cada día, en prime time los logros del fútbol masculino. Un dinero que se paga con los impuestos de todas y todos y que incumple hasta la obscenidad cualquier ley de igualdad. El derecho a la información, incluida la información deportiva debe de ser tratado con todo el rigor e igualdad. Hay muchos deportes, esos que llaman minoritarios ( sic) y cada fin de semana, tenemos campeonas en este país.

Los viejos mantras que amparan la audiencia en una RTVE de servicio público, ya no sirven. Ni para las televisiones autonómicas ni locales. Deben de sustentar un servicio a la ciudadanía. El dinero público y su gestión deben de estar sometidos a una ley de transparencia. Y no a la lamentable situación de invisibilidad a la que las mujeres están sometidas con la complacencia del 50 % de la población masculina. Un 90% de deporte masculino frente a un escaso 5%. Seguimos ahí. Por mucho que el señor secretario de estado diga que hemos conquistado portadas. Será en sueños. La realidad es muy clara. La relación con la visibilidad y el patrocinio está unida. La invisibilidad y la ausencia de recursos económicos es la misma de siempre.

Tampoco nos sirven estos grandes alardes de publicidad institucional, donde lo que supuestamente iba a ser la luz verde para el deporte femenino, se basa en unos ingresos (que se iban a hacer de todas las maneras) de 2M y unas deducciones fiscales del 90%. Y una prima por ganar la liga para cada jugadora de 53 euros. Eso, es el abuso de los derechos de imagen de las mujeres deportistas porque no reciben una remuneración acorde ni profesional. Y eso, con las bendiciones de  un CDS que se ampara en programas que venden a bombo y platillo y que estamos testando son a todas luces ineficaces e insuficientes. De momento, no llega al 9% el número de mujeres beneficiadas en ayudas a los estudios, o cursos o matrículas o ayuda para cuidado de la prole. Nada que veamos que es específico de la mujer. Así que seguiremos instando a que este programa desaparezca por carecer de utilidad. Que se incluya en los presupuestos generales y que se reparta al 50-50. Con políticas que incentiven la participación igualitaria de las deportistas incluyendo los cuerpos técnicos.

Las políticas sirven, las leyes son necesarias, su cumplimiento obligado y su incumplimiento penado. 

Hemos preparado una memoria con todas las actividades que hemos hecho y ahora nos juntaremos para preguntarnos qué vamos a seguir haciendo en el próximo año. Ampliar las alianzas con todas vosotras. Seguir escuchando los problemas que hay en el deporte femenino y sobre todo, construir.

Es básico seguir aumentando el tejido asociativo deportivo para poder tener mayor capacidad organizativa. Debemos ser más responsables con nosotras mismas y creer que podemos profesionalizar y monetizar el deporte como forma de vida. SI. Queremos y podemos vivir del deporte. Y para eso, seguiremos insistiendo en la necesidad de que os asocies. Cada club, cada equipo, cada deporte. Por comunidades o por deporte. Nos dá igual. Con la AMDP o con la Asociación de mujeres de ciclismo Asturiana.  Señoras, es la única manera de ser más efectivas en nuestras peleas y reivindicaciones, Asóciense. Y verán que hay muchas reivindicaciones comunes. 

Porque cuando hablamos de igualdad, hablamos de todas. Atletas, periodistas, paralímpicas, entrenadoras, deportistas, fisioterapeutas, árbitras…. todas a una para conquistar este espacio que es nuestro por derecho. Y todas unidas. Con las madres que nos apoyan, las empresas que nos financian y algunos hombres que se están sumando a este reto de acompañarnos en el camino de la igualdad.

Tenemos uno de nuestros doce retos conseguidos. El programa de España Compite se podrá utilizar esperemos que pronto. Un programa que sirve para que el dinero que os donan empresas y familias puedan tener una deducción fiscal del 40%. Está aprobado y esperamos que lo vuelvan a poner en marcha pronto  y nos beneficiemos todas. ( y todos)

Gracias por ser. Por estar y por enseñarnos cada día que esto no es fácil. Para que no abandonemos y seamos cada vez más. Que nos tenemos y que hay que seguir peleando.

Estamos juntas y estamos cambiando las reglas del juego.

Disfrutemos de los fuegos. Celebremos. Y volvamos al trabajo.

 

 

 

 

 

ESPAÑA COMPITE… pero no estamos listos por algunas incompetencias…

ESPAÑA COMPITE… pero no estamos listos por algunas incompetencias…

Ayer 28 de junio de 2017 se publicaron en el BOE los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017, con la siguiente disposición adicional:

Disposición adicional quincuagésima octava. Actividades prioritarias de mecenazgo

Uno.  De acuerdo con lo establecido en el artículo 22 de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de as entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, durante el año 2017 se consideran actividades prioritarias de mecenazgo las siguientes

…..

2º  Las llevadas a cabo por la Fundación Deporte Joven en colaboración con el Consejo Superior de Deportes en el marco del proyecto “España Compite: En la Empresa como en el  Deporte” con la finalidad de contribuir al impulso y proyección delas PYMES españolas en el ámbito interno e internacional, la potenciación del deporte y la promoción del empresario como motor de crecimiento asociado a los valores del deporte.

Los Donativos, donaciones y aportaciones a las actividades señaladas en el párrafo anterior que, de conformidad con el apartado Dos de esta disposición adicional, pueden beneficiarse de la elevación en cinco puntos porcentuales de los porcentajes y límites de las deducciones establecidas en los artículos 19,20 y21  de la citada ley 49/2002 tendrán el límite de 50.000 euros anuales para cada aportante.

 

 

Parecería lógico que habiéndose ya perdido medio año, en el minuto uno de la entrada en vigor de los presupuestos y por tanto del programa España Compite, estuvieran disponibles los formularios para que las empresas pudieran realizar donaciones, así como una completa información sobre el programa.

 

Hoy hemos entrado en la web del Consejo Superior de Deportes (CSD) y en el de la Fundación Deporte Joven del CSD y no se encuentra por ningún sitio nada relacionado con España Compite, nada.

 

No es que nos sorprenda, pero si nos indigna, ya que nuestras deportistas llevan esperando poder recibir dinero de sus donantes 6 meses, en los que han estado entrenando, compitiendo y por supuesto incurriendo en gastos.

 

Hemos llamado a la Fundación Deporte Joven y de momento dicen que no saben nada. En el CSD nos dicen que están todavía viendo cómo gestionar el programa, cómo gestionar el programa, ¿CÓMO GESTIONAR EL PROGRAMA? ¿De verdad?

 

España Compite se recogió por primera vez en los presupuesto generales del Estado para 2014, en aquella ocasión se trataba de una colaboración entre la CEOE, el CSD y la AD.  En 2015 la AD desaparece quedando solo CEOE y CSD. A finales de 2016, CEOE decidió no seguir participando en el programa, por lo que parecía que España Compite iba a desaparecer.

 

Desde la AMDP se mantuvieron reuniones con los distintos grupos parlamentarios y con el propio CSD, para presionar y que no se perdiera el único programa que permite a los deportistas recibir personalmente dinero para competir.  A principios de abril vimos que se había incluido España Compite en los PGE 2017. ¡Objetivo conseguido!

 

Pero llega julio y…  ¿De verdad no han tenido tiempo en estos tres meses para saber cómo gestionar el programa? Claro, que solo llevan desde 2014 involucrados en él… ¿Cuánto tiempo más necesitan? ¿Cuánto tiempo más tendrán las deportistas que esperar? 

Por cierto CSD, ya que están dedicándole (o eso esperamos) algún tiempo a España Compite, piensen también cómo van a hacer difusión del mismo, que hasta ahora se ha hecho muy, muy poca.

 

Esperamos impacientes…

Enfermedades laborales e incapacidades en el deporte.

Enfermedades laborales e incapacidades en el deporte.

El concepto de la salud es y debe ser clave en la articulación de una verdadera política pública deportiva. De hecho, nuestro texto constitucional en su artículo 43 así lo establece, la unión entre salud, hábitos saludables y práctica deportiva. La cuestión ahora es conocer si efectivamente se da continuidad a la literalidad del texto constitucional.

 

Esto es, si verdaderamente hay un enganche real entre la salud y la práctica del deporte a todos los niveles. Porque, no hemos de obviar que la Ley Orgánica 3/ 2013 de 20 de junio se denomina de protección de la salud del deportista y lucha contra el dopaje.

 

Por tanto, hay una referencia al bienestar clara, en una Ley, que hay que indicar se ha centrado y ha requerido la mirada en el tema del dopaje, más allá de la salud, que es lo que, quizás, para algunos constituía la verdadera innovación de la misma. De hecho, su artículo primero señala:

 

“El objeto de la presente Ley es establecer un marco general de prevención de la salud y de lucha contra el dopaje en el ámbito de la práctica deportiva, en particular en el ámbito del deporte organizado o con licencia deportiva, en consonancia con los compromisos internacionales asumidos por España, con el propósito de establecer un entorno en el que predominen el juego limpio, la superación personal y la realización saludable del deporte”.

 

Y todo ello en consonancia con su artículo tercero, cuando concreta el significado de la protección de la salud:

 

“Se considera como protección de la salud en el ámbito del deporte el conjunto de acciones que los Poderes Públicos exigen, impulsan o realizan, según su respectivo ámbito de competencias, para conseguir que la práctica deportiva se realice en las mejores condiciones para la salud de los deportistas, así como para que se prevengan las consecuencias perjudiciales que puedan provenir de la actividad deportiva, especialmente, en el deporte de alta competición”.

 

Al hilo de esto, y analizando consecuencias que la práctica deportiva produce, quisiera hacer un ejercicio de  reflexión, sobre un tema que aún hoy, puede ser considerado como tabú, porque pone en evidencia todo este concepto de la salud del deportista, y su proyección en su ámbito profesional; e incluso, en su condición de ex deportista, y tiene que ver, una vez adentrado en la actividad propia del deportista, con aquellas consecuencias que son encuadrables en los conceptos de accidente laboral, en un mercado poco reconocible laboralmente, especialmente, en el ámbito de la mujer deportista, y en el denominado deportista autónomo.

 

Y en este sentido, quiero traer a esta reflexión el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, en cuyo artículo 156, nos define que se entiende como accidente de trabajo.

 

Artículo 156.- Concepto de accidente de trabajo.

 

Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.

 

Y algo que no es ajeno al deportista de élite, por definición, que determina determinas secuelas, y que tiene que ver con el tema de la enfermedad profesional.

 

Artículo 157.- Concepto de enfermedad profesional.

 

Se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta ley, y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional.

 

Pues bien, estos temas que en el ámbito laboral común han sido conformados, como parte de la garantía de derechos laborales de los trabajadores. Queda muy subsumido en el del deportista profesional y casi anecdótico en el ámbito del deporte femenino profesional, ante la ausencia de ligas profesionales, convenios colectivos, y una mínima presencia de relaciones contractuales, no más del cinco por ciento en la ligas más destacas – fútbol y baloncesto femenino-.

 

Porque la clave aquí es demostrar que esa lesión o ese accidente ha tenido su origen en el ámbito laboral; unido a ello en, ocasiones,  a algún tipo de incumplimiento empresarial, vinculado a las obligaciones de prevención de riesgos laborales y vigilancia de la salud del trabajador, que por mor de estas circunstancias estaría facultado para reclamar (penal, civil o laboral)  una compensación económica  por los perjuicios sufridos por la salud.

 

Aún más, y esto sí que es frecuente en el mundo del deporte, por el tema de los desplazamientos, la sentencia  de la sala 4 del TS  de 23 de diciembre de 2013 consideró accidente “in itinere”, el sufrido por un trabajador que se desplazaba el domingo  por la noche desde su domicilio  familiar a su residencia de trabajo para iniciar la jornada al día siguiente por la mañana.

 

La sentencia destaca que la respuesta judicial debe adaptarse a las nuevas formas de organización personal vinculadas con el trabajo donde una creciente movilidad de los trabajadores se ha convertido en una realidad cotidiana.

 

Y en el deportes, sin duda. Habiendo producido un concepto de ampliación de la laboralidad a todo el tiempo en que el trabajador desplazado, en consideración a la prestación de sus servicios ve sometidas sus decisiones a la empresa.

 

Estas reflexiones, a modo de apunto, que traigo en este artículo vienen a servir, una vez más, de punto de inflexión sobre ese concepto de laboralidad reducida, en el que sigue habitando el deporte profesional en nuestro país, si exceptuamos la dos grandes ligas profesionales masculinas. Y que evidencia, una vez más, la necesidad de ir armando un nuevo marco normativo, donde se establezcan toda esa formulación, que lleve aparejado un régimen jurídico del deportista y la deportista profesional.

 

María José López González

Abogada